Publicado: 21 de Marzo de 2017

Desde la Antigüedad los lodos del Mar Muerto han sido utilizados con fines curativos y preventivos.

Su contenido es de 21 minerales diferentes (algunos de ellos inexistentes en el resto de aguas marinas de la tierra), entre ellos magnesio, potasio, calcio, yodo y bromo.

Por lo tanto no se exagera si se dice que las sales minerales y los barros del Mar Muerto tienen efecto relajante, anti-estrés, descontracturantes (por el bromo), anti-alérgicos, calmantes, hidratantes, refrescantes, adelgazantes (por el estímulo que provoca en el metabolismo mediante sudación). Fortalece y nutre los tejidos de nuestro cuerpo, reaviva las funciones celulares de la piel, etc. También en los últimos tiempos se ha descubierto que además, los barros del mar Muerto son eficaces en la prevención y tratamiento de enfermedades de la piel como psoriasis, eczemas, o acné y de huesos y musculares como reúma, artritis, artrosis, lumbagos, mialgias, neuralgias, fibromialgia, etc. también en enfermedades cardiovasculares y respiratorias.